jueves, septiembre 01, 2011

Donde esta tu enfoque

1 Corintios 9:25-27 (NVI) 25 Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre.26 Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire.27 Más bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado.


Cuando era una niña, mi papa me llevo a participar de las carreras de atletismo y participe en distancia cortas de 50 y 100 metros, pero llegue ultima. Alguien me sugirió que tratara larga distancia. Me enliste en la carrera de los 400 metros y llegue tercera, luego participe de la carrera de los 1,500.00 metros y llegue primera a partir de ese momento comencé a participar en carrera de los 1,500 metros siempre que corrí gane. En mi cuarto año de escuela superior me gane el premio de la mejor atleta y además gane las carreras. Luego comencé a correr de 1 a 5 millas de distancia, gane varias veces. Aprendí que la carrera requiere de perseverancia, persistencia, resistencia, concentración, adiestramiento, enfoque y someter el cuerpo a la visión de la meta.

Mi cuerpo cuando comenzaba a correr pasaba por diferentes cambios. Primero me dolía todo, luego los músculos calentaban, luego el estómago comenzaba a doler, las piernas, el pecho se apretaba. Pero seguía enfocada y poco a poco desaparecía el dolor.

Mi enfoque visual estaba en la meta. No miraba ni para el lado ni para atrás, solo la meta.

Mi enfoque mental estaba en la meta, me decía estoy más cerca, estoy más cerca.

Mi enfoque corporal estaba en mi respiración y ritmo al moverme. Respiraba rítmicamente igual me movía.

Entraba en la dimensión de la concentración... todo mi ser dirigido a la meta.

Llegaba, para mi sorpresa primera.

Mi enfoque nunca fue en ganar, sino en llegar